*Los edificios particulares, hoteles y restaurantes se cubren de escarcha y lucecillas, los famosos Portales, la plaza de Armas se visten de colores en el puerto de Veracruz
Diana Rojas
Veracruz, Ver. El tintinear de cascabeles navideños suena con más fuerza, poco a poco todas las ciudades se van llenando de luces y adornos, y, aunque Veracruz es un lugar de sol y playa no deja atrás su espíritu navideño.
Todo empieza cuando el frío viento del norte visita la ciudad y la temperatura que usualmente rebasa los 30 grados comienza a bajar. Es hora de sacar los abrigos y los gorros, la ciudad porteña se impregna de una atmosfera invernal.
Desde antes que iniciara el mes de diciembre, las calles iluminadas con las brillantes lucecitas de colores acercaban la navidad al puerto jarocho, y el zócalo no se queda atrás, gracias a los llamativos adornos en las fachadas que anuncian la temporada navideña el ambiente se aprecia deslumbrante y acogedor.
Dentro de la decoración navideña la iluminación es un elemento importante, es lo que alumbra las ilusiones y ahuyenta la oscuridad, las fachadas del edificio del ayuntamiento se encienden, inclusive los árboles tropicales como las palmeras anuncian la vitalidad de los espacios verdes con un toque de iluminación.
La naturaleza en medio de un paisaje urbano transmite optimismo y frescura, el cuidado de las jardineras y palmeras del zócalo incentiva a retratarse con el breve paisaje de flores de noche buena.
La vida en el zócalo es vibrante y alegre, el ambiente perfecto para pasar las fiestas decembrinas, engalanar los espacios públicos además de una estrategia turística es una excusa perfecta para los lugareños de acudir a los sitios tradicionales de la ciudad para pasar un rato de ocio familiar.
A todos les encantan los adornos navideños, y es que el significado radica en la alegría de dar y recibir, en la sensación de victoria de consumar un año más, cierta alegría y nostalgia infantil emerge del interior al ver los pinos navideños.
También los edificios particulares, hoteles y restaurantes se cubren de escarcha y lucecillas, los famosos Portales, la plaza de Armas se visten de colores, adornos penden desde lo alto de las farolas y de los pasillos del centro histórico.
Los arreglos y el esmero de ornamentar dan esperanza y optimismo por empezar un nuevo año, cuando el sol va cayendo el centro histórico se convierte en un auténtico espectáculo, las luces rojas transmiten la calidez de la temporada y las luces amarillas una intensidad vibrante.
Además, en el zócalo se realizan actividades como el encendido del pino, el canto de la rama, una tradición única del puerto de Veracruz, y la tradicional presentación de la Orquesta Filarmónica de Boca del Río – Veracruz, la cual ofrece un concierto navideño, donde interpreta valses, polcas y villancicos, así como obras de El Danubio Azul y fragmentos de El Lago de los Cisnes.
También, el 12 de diciembre es una fiesta decembrina entre los creyentes católicos, ya que se considera el día de la virgen de Guadalupe, por ello, en los alrededores de la catedral de Veracruz se realizan representaciones del encuentro que comenzó esta historia.